La necesaria liberación

“Hermanos, cuanto a mí, no pienso que lo haga alcanzado; pero una cosa la hago, y es que, olvidándome de las cosas que atrás se quedan, y avanzando para las que están delante de mí, prosigo para el objetivo, por el premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús”
Filipenses, 3:13,14
¿Cuántos entre nosotros se encuentran presos a memorias llenas de experiencias menos felices?
Apagar definitivamente determinados momentos de la memoria puede no ser posible, pero la manera como lidiamos con eses recuerdos depende solamente de nuestra escoja: ¿elegimos vivir en función de esas memorias o elegimos proseguir?
Muchas veces alguna situación pasada a menudo nos viene a la memoria por haber sido dejado en abierto. Analicemos, entonces, lo que nos falta para concluir la cuestión: ¿perdonar a alguien? ¿Perdonar a nosotros mismos? ¿Reparar un error?
Hagamos, entonces, lo que sea necesario para resolver la situación y evitar que el pasado nos impida de seguir adelante, pidiendo fuerzas a Dios, a través de la oración, para que tomemos decisiones correctas en el proceso.
Observemos el alerta del Apóstol Paulo, que nos instruye a seguir en frente, prosiguiendo para el objetivo, libertándonos del pasado y avanzando para el futuro en que, a través de nuestros esfuerzos en el Bien, encontraremos “el premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús”.
¡Tengan todos una bendita semana! ¡Hasta luego!
Euzébia Noleto

















