Feliz Año Nuevo
¡Paz, armonía y salud a ustedes y a sus familiares!
¡Feliz Año Nuevo!
Euzébia Noleto
Blog Divulgación Espirita – www.euzebianoleto.com.br
¡Paz, armonía y salud a ustedes y a sus familiares!
¡Feliz Año Nuevo!
Euzébia Noleto
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¡Feliz Navidad!
De la nuestra familia para la suya
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Tristeza, angustia, preocupaciones, miedo. Hay determinados tipos de sufrimiento tan intensos que, mismo no causando dolor físico, parecen tener un efecto soporífero, letárgico. Todo lo que se quiere es quedarse parado, inerte, y aguardar el fin de la probación.
Por supuesto hay algunos problemas cuya solución no depende de nosotros y nada podemos hacer además de esperar. Todavía, no debemos confundir espera con inercia.
Observemos el planeta y el universo en que vivimos. Enséñanos la Ciencia que la Tierra está en constante movimiento e el universo en permanente expansión. Cada uno de nosotros es una parte importante de este mundo. ¿Angustia, tristeza, preocupaciones, ansiedad constante? El movimiento es la respuesta. Él es traducido en ocupación, trabajo, estudios, renovación física y mental. Es por intermedio del movimiento que construimos el Bien y mejoramos a nuestras vidas y las de las otras personas.
El movimiento de la miente es bueno para el cuerpo. El movimiento del cuerpo es bueno para la miente. Y el movimiento del cuerpo y de la miente en la construcción de lo que es útil origina el progreso material y espiritual, traendo salud y paz a todos los campos del ser.
¿Esperando que la situación mejore? Experimente la espera productiva.
¡Muchas gracias por la compañía de ustedes! Hasta luego, quiera Dios,
Euzébia Noleto (www.euzebianoleto.net/blog)
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En otra ocasión hemos hablado acerca de tolerancia para con los ofensores. Hoy vamos a hablar de tolerancia con las diferencias.
En el campo espiritual, de nada adelanta utilizarnos la máscara de la hipocresía, sendo simpáticos y gentiles en la sociedad, y, al mismo tiempo, sernos implacables jueces de la conducta ajena en nuestros pensamientos. La tolerancia verdadera manifestase de adentro para fuera, o sea, no criticamos pues no pensamos mal. Si no hay tolerancia en nuestro interior, temprano o tarde expresaremos nuestras ideas reales, por mayor que sea nuestra educación social, y sufriremos el riesgo de faltarnos con la caridad para con nuestros semejantes.
Somos todos diferentes y esa diferencia es un recurso divino para promover nuestro aprendizaje en la Tierra. Si no ejercitamos la tolerancia, además de desperdiciar la oportunidad de aprender y evolucionar, sembraremos conflicto en terrenos en los cuales debería haber amistad.
No podemos exigir que las personas piensen y actúen a nuestra manera. Emplacémonos en la situación de los otros para mejor comprenderlos.
El cultivo de la tolerancia trae paz a los reracionamientos, pero no solamente eso: cuando aceptamos la idea de que debemos permitir que cada uno siga la vía que es propia de él, encontramos el camino que conduce a la paz en nuestro interior.
Tengan todos ustedes una semana bendita, llena de armonía y paz.
¡Hasta luego!
Euzébia Noleto (www.euzebianoleto.net/blog)
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Todo en esta vida es transitorio: la felicidad, la tristeza, el fracaso, el suceso…
Teniendo eso en mente, es importante que mantengamos una postura realista en tiempos de paz y felicidad.
Esos momentos, que son grandes presentes divinos, son ocasiones ideales para fortalecernos nuestra fe, solidificarnos nuestros conocimientos por intermedio del estudio y municiármonos de esperanza para el futuro. De esa manera, nos quedamos fuertes y capacitados para enfrentar los desafíos que nos serán presentados.
Es importante que meditemos acerca de eso pues, no raro, abandonamos nuestras disciplinas espirituales cuando estamos felices. Algunos hasta olvidan de Dios completamente. Y, cuando llegan los momentos de dolor, tenemos de enfrentarlos con una fe que podría ser mucho más fuerte, si no tuviéramos dejado de cultivarla.
La oración y el estudio doctrinario son esenciales en cualquier época, sea de paz o no. Si nos convencernos de esa realidad, construiremos una base sólida para nuestra fe, fuerte el suficiente, para vencernos cualquier obstáculo sin caer en el desespero o en la angustia.
“Todo pasa… la alegría, el dolor, la felicidad, la tristeza…
El Universo es dinámica eterna…
Los mundos se renuevan, los seres evolucionan…
La Naturaleza muere y renace millares de veces…
Un Sol viene de otro Sol…
Una célula tiene su origen en otra…
Sólo Dios permanece…
Sólo Dios es…”
Pastorino (médium: Chico Xavier)
¡Tengan una semana bendita!
¡Hasta luego!
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No hay duda de que los días parecen más cortos para todas las actividades que necesitan ser realizadas; entretanto, nada justifica la negligencia del tiempo que debe ser dedicado al intercambio espiritual, principalmente a la oración y a los estudios.
La mayoría de nosotros encuentra tiempo para asistir a determinados programas de televisión, para visitar diversos sitios en la web, para conversar longamente al teléfono. Es perfectamente posible, entonces, que separemos algunos minutos al día para dedicarnos exclusivamente al estudio y a la oración.
Cuando iniciamos o terminamos nuestro día sin orar, o cuando nuestra disciplina espiritual es despreciada de alguna manera, señalizamos que hay otras cosas a las cuales damos más importancia que al contacto con Dios. Cuando la negligencia se repite en demasía, es posible sentir la distancia que impusimos entre nosotros mismos y el Criador.
Y, cuando menos esperamos, nos quedamos tristes y llenos de amargor, angustiados y débiles, sin la capacidad de hacer frente a los desafíos de la vida, y no comprendemos la razón de sentirnos todo eso. Nada cuesta despertar un poco más temprano o hacer los ajustamientos necesarios a nuestra rutina para encajar la oración. Aquél que hace de la oración una constante en su vida no estará libre de los problemas del camino, pero por supuesto se quedará fortalecido por intermedio de la súplica sincera.
Priorizar lo que realmente importa es una cuestión de escoja, una escoja que depende apenas de nosotros y que hace toda la diferencia entre una vida de aflicción y una vida de paz.
¡Mucha paz a todos! ¡Gracias por estar conmigo en este espacio!
¡Hasta luego!
Cuando estamos angustiados, ansiosos, enfrentando las más variadas formas de desafíos en la vida, la tranquilidad y la paz parecen objetivos extremamente difíciles de se alcanzar. Si permanecernos con el foco en nosotros mismos, entonces ellas se alejaran aún más de nosotros.
Eso ocurre porque vivimos de manera egoísta, sendo nuestros problemas el centro de nuestras vidas. Entretanto, si mirarnos atentamente en nuestro rededor, en las calles, en nuestro local de trabajo y hasta mismo en nuestros propios hogares, veremos personas enfrentando desafíos igualmente difíciles, y, a menudo, mucho mayores que los nuestros.
En los momentos difíciles de nuestras vidas, el auxilio al próximo puede ser la última actividad que nos sintamos en condiciones de realizar. Es exactamente ahí que reside nuestro error: eses momentos son especialmente propicios a la acción fraternal.
Podemos no tener paz, no tener tranquilidad, no tener alguien que nos apoye e incentive, pero tenemos condiciones de tranquilizar, apoyar e incentivar a otras personas, aunque pensemos el contrario.
Cuando proporcionamos a los otros la paz de que no disfrutamos e el estímulo que no tenemos, algo en nosotros se transforma, tornándonos más fuertes para enfrentarnos los desafíos del presente y del futuro. Podemos no comprender como eso ocurre, pero identificamos claramente la infinita Misericordia Divina en acción.
Tengan una semana bendita, llena de alegría y paz!
Euzébia Noleto
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Hay muchas personas que dicen desear servir a Dios, pero no aceptan obedecer a sus padres, profesores, empleador, a las autoridades.
El real deseo de servir jamás se disocia de la obediencia. Por eso, se deseamos servir a Dios, es imprescindible aprender a obedecer. Si no sabemos cumplir órdenes, si nos rebelamos contra nuestros superiores, ¿como podremos obedecer a las leyes del Señor?
Cuando discordamos de alguna posición de aquellos a los cuales estamos subordinados, no necesitamos quedarnos callados; siempre va a ser posible conversar acerca del asunto con respeto y, no raro, solucionarlo. Aún así, muchos creen que la rebeldía es el mejor camino, partiendo para discusiones y, a veces, hasta para las agresiones físicas. ¿Como puede el confronto mejorar alguna situación?
A cada momento de la vida, a cada uno de nosotros es dada un tarea a cumplir. Si en el momento presente la tarea que nos concierne es la de obedecer, vamos cumplirla racionalmente y con alegría.
“Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo.
Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con respeto y temor, y con integridad de corazón, como a Cristo.
No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios.
Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho, sea esclavo o sea libre”.
Efésios, 6: 1, 5 - 8
¡Tengan todos una excelente semana de paz!
Euzébia Noleto
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Somos seres en evolución, y, por tanto, somos falibles. Cuando erramos, debemos intentar reparar el error cuanto posible, perdonar a nosotros mismos, asimilar la lección y seguir adelante.
A menudo ocurre de sernos muy hábiles en reparar el error, perdonar a nosotros mismos y seguir en frente, pero no muy eficientes para aprender la lección.
Cuando no paramos para pensar acerca de lo que nos llevó a actuar de determinada manera y lo que podemos hacer para no fallar nuevamente, nos quedamos susceptibles de cometer errores nuevos en la misma área, ya que tuvimos la oportunidad de aprender y dejamos que ella se huyese.
Por eso, amigos, aprovechemos la ocasión del error para crecer y evolucionar, y no más retornar al escalón anterior; hay muchas actitudes que podemos tomar frente a la vida, y optar por permanecer en el error es la peor de todas.
“Quien conoce a Jesús no se puede permitir el desculpismo constante, irresponsable, que domina un número incontable de personas.
No te justifiques los errores.
Si posible, evita errar.
Disculpa los caídos y ayúdales, pero lucha por mantenerte de pie”.
Joanna de Ângelis
¡Hasta luego!
Euzébia Noleto
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